lunes


QUEMAR LIBROS A QUIEN DAÑA?

borges, en la biblioteca de babel, cuando habla de la tarea realizada por los Purificadores, que destruyeron millones de libros, le hace decir a su personaje:
Foto de Jorge Jorgi.
"...Otros, inversamente, creyeron que lo primordial era eliminar las obras inútiles. Invadían los hexágonos, exhibían credenciales no siempre falsas, hojeaban con fastidio un volumen y condenaban anaqueles enteros: a su furor higiénico, ascético, se debe la insensata perdición de millones de libros. Su nombre es execrado, pero quienes deploran los «tesoros» que su frenesí destruyó, negligen dos hechos notorios. Uno: la Biblioteca es tan enorme que toda reducción de origen humano resulta infinitesimal. Otro: cada ejemplar es único, irreemplazable, pero (como la Biblioteca es total) hay siempre varios centenares de miles de facsímiles imperfectos: de obras que no difieren sino por una letra o por una coma".
Generalmente, la quema de libros produce más daño a quienes la realizan que a la misma existencia de los libros.
Hitler, Videla, Pinochet, Stalin, etc, no están y van a ser olvidados en algún momento.
Los libros que ellos quemaron, están entre nosotros...ah y no creo en la existencia del alma (todo esto está referido al título de una página del club de lectores que reza: el desalmado que quema un libro, ya había quemado su alma con anterioridad" y con intenciones de iniciar debates).
saludos, gente de letras
¿ES CIERTO QUE LA MUJER ARGENTINA VOTÓ POR PRIMERA VEZ EN 1952?

Las pioneras sanjuaninas (fragmento del libro "mujeres tenían que ser, de felipe pigna)
En San Juan fue donde primero se obtuvo el reconocimiento de los derechos políticos de las mujeres en nuestro país. Ya la Ley Orgánica Municipal de esa provincia, aprobada en 1908, no hacía diferenciación de sexo al establecer que los contribuyentes de tasas e impuestos municipales, mayores de 18 años, podían ser electores y presentarse como candidatos en el ámbito local.
Desde 1919, en la provincia comenzó a crecer la figura de Federico Cantoni, quien junto a su hermano Aldo —que antes había actuado en el socialismo y pasado brevemente por el naciente comunismo—, creó una escisión disidente del radicalismo, la UCR Bloquista.
Foto de Jorge Jorgi.
Los Cantoni fueron «caudillos» populares, opuestos a Yrigoyen, pero con rasgos que claramente los diferenciaban de los «galeritas» de la fracción «antipersonalista» de la UCR, que actuaba en contubernio con las fuerzas conservadoras.
Elegido gobernador en 1923, «don Fico» Cantoni impulsó la primera experiencia de «constitucionalismo social» en nuestro país, que se concretó cuatro años después en la reforma provincial. El nuevo texto constitucional sanjuanino, además de reconocer derechos laborales y sociales, estableció en la provincia el sufragio universal, sin discriminación por sexo.
Ese mismo año, Eva Araya Pocous de Collado se convirtió en la primera mujer a cargo de un municipio en América latina, al ser nombrada comisionada en Calingasta
Las sanjuaninas votaron por primera vez en el orden provincial en abril de 1928, mientras que en el resto del país sólo lo hicieron los hombres, en las elecciones que pusieron por segunda vez en la presidencia a Hipólito Yrigoyen. Pero dos años después, cuando fue derrocado el «Peludo», se dio una situación muy curiosa.
El interventor federal nombrado por el general Uriburu consideró que el
voto femenino era «inconstitucional». La «fundamentación» esgrimida para semejante decisión muestra a las claras lo que se venía en el país con el golpe: como el artículo 16 de la Constitución Nacional establece que en la Nación no hay fueros especiales y todos sus habitantes son iguales ante la ley, cuyos derechos, según el artículo 14, se ejercen «conforme a las leyes que reglamenten su
ejercicio», y que según el artículo 5 las provincias deben adoptar el mismo sistema representativo que la Nación… si las mujeres no votan en todo el país, no pueden tener las sanjuaninas el «privilegio» de hacerlo.
Semejante argumentación en torno a la «igualdad jurídica» alcanza y sobra para entender por qué no es una exageración llamar infames a los casi trece años de nuestra historia iniciados en 1930.
La noticia no tuvo mucha repercusión en la «gran prensa» de la época, pero con su mirada atenta Roberto Arlt le dedicó en las páginas del diario El Mundo una de sus «Aguafuertes», donde tras informar la situación y denunciar la «esclavitud de la mujer» cuyo «brutal destino es dar hijos al Estado», cuestionaba la medida y apuntaba a las razones de fondo para que las mujeres estuviesen privadas del voto:
La mujer constituye un problema para el macaneador parlamentario que necesita votos y que los recolecta a granel entre un electorado de analfabetos semiborrachos y engañados con cualquier clase de promesa.
¿Con qué idioma le hablaría a la mujer el «orador profesional»? No es posible
largarle cuatro lugares comunes de los cuales dos se refieren a «patriotismo» y otros dos a cualquier otra pavada. […] El político actual fracasaría de hecho ante el criterio de la mujer. Estaría obligado a presentar proyectos que beneficiaran a su marido, a su hermano o a su padre, porque si no toda su lata se iría al diablo. Imagínense ustedes a un charlatán de comité frente a una asamblea de muchachas empleadas u obreras.
Le tirarían con las cajas de polvo o con los tubos de pintura. […]
Después hay otra cosa, y es su criterio positivo. La mujer se desinteresa en absoluto
por todo aquello que no es claro en su entendimiento. Y aquí ocurre esto: lo que es claro en el entendimiento de la mujer, es siempre factible. ¡No en vano tiene que
administrar su casa y meter muchas veces dos litros de agua en una botella, en la cual sólo cabe un litro!
Los políticos saben esto. Son burros casi todos, pero incluso los burros tienen su
astucia, y hasta ahora la astucia de toda esta gentuza ha consistido en evitar que le
ajusten las cuentas mediante el procedimiento más peligroso para ellos: el sufragio
libre.
Arlt remataba lamentando que:
[…] las mujeres no se han dado cuenta de la fuerza de que disponen entre sus manos. Viven sumergidas en los problemas domésticos, y el deber de todos nosotros, los que podemos escribir en los diarios, es despertarles la conciencia hacia el derecho que tienen y las consecuencias que pueden recoger al ejercerlo.
El caso es que en 1931, las sanjuaninas no pudieron votar. Recién lo harían en el orden provincial nuevamente en 1934, y en esa oportunidad tuvieron, al menos, un desquite: llevaron a su Legislatura a la primera diputada argentina y latinoamericana, Emar Acosta.

viernes

LA SEGURIDAD Y SUS PALADINES

Siempre sigo preguntándome a quien beneficia la inseguridad. Creo que ya escribí sobre esto, pero la realidad me impele a continuar con el tema.
Desde que los candidatos (a intendentes, a concejales, a gobernadores, a presidente...) que más claman por seguridad para toda la gente decente que concurre diariamente a su trabajo iniciaron su campaña, se viene agudizando el problema de la inseguridad, si nos atenemos a lo que nos dicen los noticieros.
Vecinos muertos para arrebatarles una mochila, un teléfono, una bicicleta, cosas por las cuales realmente no vale la pena matar a nadie (si es que matar a alguien valiera la pena) y por las que nadie pondría en juego su vida.
Todos alguna vez pensamos que si viene un chorro armado, le entregamos lo que busca y que se vaya, pero dejándonos lo más importante: la vida.
Las cosas cambiaron y cambiaron mucho más profundamente desde que varios candidatos paladines de la seguridad a rajatabla, se lanzaron al ruedo político.
Ellos prometen seguridad (no se sabe cómo) y quizá, la gente se ilusione tras esa promesa y los vote, pero antes y como condición necesaria, hay que hacerles ver lo terrible que es la inseguridad, el robo al voleo, seguido de muerte, el secuestro expreso, el secuestro virtual y todas esas modalidades a las cuales los noticieros son muy afectos.
Y ...puta...cuando llego a este punto de mis pensamientos, siento que la pregunta “¿a quien beneficia la inseguridad?”, se responde sola.
No es muy difícil conseguir patotitas de lúmpenes, drogadictos (o no), con pretensiones de ser llamados “sicarios” a quienes se les pague (monedas) para que salgan a cometer robos seguidos de muertes.
Ellos no salen en el noticiero, salen sus víctimas, pero ellos se jactan entre su grupo de haber cometido ese crimen.
Los otros, los que si salen en los programas de televisión condenando enérgicamente las muertes y violencia, pagan pocos pesos y embolsan algunos votos.
Desde que vi en la zona de Liniers el primer cartel propagandístico del candidato De Narvaez (por  poner uno cualquiera) comenzaron los robos a futbolistas y artistas famosos que tienen mucha más repercusión que los hechos cometidos contra vecinos anónimos y en estos días  apareció un actorzuelo semi anónimo llevando su santa indignación a todos los canales donde el escándalo es lei motiv de su programación.
Un caso que me preocupa es el del periodista Gustavo “el gato” Sylvestre, quien inició hace poco un programa exitoso en un canal porteño donde impera el debate, la diversidad ideológica y –no siempre- la altura conceptual, quien fue atacado en su domicilio y a quien le incendiaron una camioneta de su propiedad, en un claro ataque a otra forma de entender la política y su presentación ante la sociedad; la forma que nos indica que debemos exponer nuestras ideas y fundamentar el por qué de ellas.
Hay quienes no tienen fundamentos para apoyar sus ideas....también están los que no tienen ideas y solo saben de ataques.
Hablando de ataques, hace unos días asaltaron y golpearon a un colectivero de la zona sur y las líneas de micros dependientes de la empresa en la cual trabaja el chofer asaltado, pararon, llevando malestar a miles de personas, que a la hora de ir a sus trabajos no contaban con el medio que habitualmente usan.
Anoche se repitió lo mismo en la zona oeste, donde golpearon brutalmente al chofer que acababa de dejar servicio.
¿Cuanto podrán robarle a un trabajador del volante? ¿Cien pesos –diez dolares-?
Pero quien ordena este tipo de robos violento (el chofer esta en coma), sabe que eso moviliza a los delegados sindicales a parar las líneas de la empresa, en este caso las líneas números 218, 284, 325, 378, 504, 622 y 628 donde se desplazan, calculemos bajo, 100.000 pasajeros cada mañana y que en esa gente aumenta el estado de incomodidad, que quizá –quizá- los lleve a votar por los que prometen seguridad en caso de ser electos.
No les importa el malestar general –lo buscan-, las pérdidas económicas, el día perdido en el salario, la salud del pobre señor atacado, la angustia de su familia. Solo les importa que con ese hecho posiblemente se embolsen algunos votos mas.
Y colateralmente, los delegados sindicales deberían saber que la única forma de proteger a sus agremiados de ataques como éste es precisamente no reaccionar en la forma que lo hicieron, demostrar que un ataque no paraliza 7 líneas de micros, entonces, los que se benefician de la inseguridad, van a ordenar a sus “sicarios” que busquen víctimas por otro lado.
Es lo mismo que cuando en el colegio te molestaban por ser flaco o gordo. Si te enojabas, perdías, si no dabas bola, al poco tiempo dejaban de hacerlo.
Mi solidaridad con el chofer atacado, con todos los choferes atacados, con todas las víctimas de estos ataques sin sentido.

Mi repudio a quienes por un puñado de votos, propician estas actitudes.-

jueves

Y vos...¿qué tomás?

El pánico ante la hoja en blanco me está atacando.

Venía dispuesto a escribir sobre la violencia en argentina, habiendo acabado de leer en un blog español la violencia que reina en caracas, aparentemente vista desde alguien que milita en sectores antichavistas, pero solamente se me ocurrieron –al ver la hoja en blanco- los más trillados argumentos.
Que debemos evitar que los chicos anden drogados porque eso le borra los límites entre el bien y el mal (siempre “los chicos”, nunca el señor que se sube a su bmw y circula a 180 en avenidas, eso no es violencia, eso es viveza); que debemos alejarlos un poco de la televisión y el cine, quienes con su cuota de violencia generalmente impune, los empuja a ser violentos; que debemos educar para que la costumbre sea conversar, no pelear.

miércoles

El Rey Salomón y las minas

Hay una vieja historia (supongamos que más o menos fue como la cuentan) en la que dos mujeres se disputan la maternidad de un niño y esta disputa llega hasta el rey de la comarca, quien por no poder resolver satisfactoriamente la controversia, pide a sus esclavos que corten el niño por la mitad y entreguen una parte a cada reclamante.

Ante esta decisión, una de de las litigantes suplica al rey que no haga eso, que ella prefiere que se lo entreguen –entero- a la otra mujer.
El rey, como muchos sabemos, reconoce en esta actitud de desprendimiento a la madre verdadera, sin siquiera plantearse que la mujer pudo haber actuado así por temor a las graves consecuencias que acarrearía a su alma inmortal, cargar con la muerte de un inocente por un capricho de madre frustrada.
Dejando de lado todos los caminos laterales que muy pródigamente surgen en cada lectura de un libro religioso, hagamos uso de la metáfora pura y avancemos hasta un poco atrás de nuestro tiempo.
Una de las consignas de los años ´70 era “La tierra pertenece a quien la trabaja” y aún hoy, por doquier hay

jueves

Periodismo y perriodista

El 3 de agosto de 2010 estaba escuchando Radio Ciudad, de Gianfranco Casarín (1) quien, con mucha razón se quejaba de la inoperancia de las autoridades municipales en cuanto al aseo del pueblo, al bacheo de calles y otros aspectos en que todos sabemos, el Ejecutivo municipal no tiene –por decirlo de una manera suave- un feliz desempeño.


Basta salir a la calle y conducir un par de cuadras para comenzar a recordar a los familiares de todos aquellos que debieron tapar ese pozo donde casi dejamos el tren delantero completo y jamás lo hicieron.

Basta salir a la calle y caminar un par de cuadras para ver las montañas de basura abandonada durante mucho tiempo en algunas esquinas de la ciudad.

viernes

Hoja en blanco

El ojo que todo lo ve
El pánico ante la hoja en blanco me está atacando.

Venía dispuesto a escribir sobre la violencia en argentina, habiendo acabado de leer en un blog español la violencia que reina en caracas, aparentemente vista desde alguien que milita en sectores antichavistas, pero solamente se me ocurrieron –al ver la hoja en blanco- los más trillados argumentos.
Que debemos evitar que los chicos anden drogados porque eso le borra los límites entre el bien y el mal (siempre “los chicos”, nunca el señor que se sube a su bmw y circula a 180 en avenidas, eso no es violencia, eso es viveza); que debemos alejarlos un poco de la televisión y el cine, quienes con su cuota de violencia generalmente impune, los empuja a ser violentos; que debemos educar para que la costumbre sea conversar, no pelear.
Y así, pese a esos argumentos vemos que día a día se producen nuevos hechos de violencia que son brutalmente expuestos por la tele ante todos a la hora del almuerzo o mientras la familia comienza a reunirse para cobijarse en la “cueva” a pasar la noche.
Las pesadillas agradecidas.
El muerto nuestro de cada día es expuesto a todas las luces, a todos los vientos, a todos los morbos. No solamente “habla el muerto”, sino que hablan sus familiares más íntimos, quienes por supuesto piden pena de muerte para los asesinos; hablan los vecinos cercanos, quienes nos dicen cuán bueno era el muerto; hablan los policías; habla el diariero de la esquina que escuchó el estampido; la señora que nada sabe del asesinato pero como estaba al pedo cerca de las cámaras y quiere aparecer en televisión también habla…y todo eso a repetición varias veces al día hasta que aparezca otro muerto que suplante al anterior.
Pero, hay alguien que habla y no sale en televisión.
Es el asesino. Ese tipo que va y les dice a sus amigos más íntimos que fue él “…quien amasijó al chabon ese de la tele” y a quien sus amigos envidian momentáneamente por “salir en la tele” y a quien, por supuesto, van a emular en la primer ocasión que se les presente para también salir ellos en TV.
Eso lo saben perfectamente los medios de comunicación que se dedican a asustarnos con este tipo de noticias.
Los medios saben que están sembrando más noticias de esas para tener trabajo mañana, el mes que viene, el año siguiente…
...Y volví a caer en que la culpa la tiene la TV. ¿Será que es así nomás? ¿Será que estamos siendo manipulados descaradamente por los grandes monopolios de la comunicación para hacernos creer (muy subliminalmente) que “lo nuevo” es el paco; el alcohol en los boliches; la gastada a piñas afuera, de ser posible hasta que el otro no se mueva más; el andar a 180 por calles y avenidas?
No nos están asustando solamente para tener noticias –ese es uno de los motivos más visibles-. Hay otro motivo más profundo: hacernos creer que en democracia no es posible mantener el orden que nos asegure tranquilidad al salir a las calles…y de ahí a pedir mano dura, pena de muerte, dictadura, hay solamente un paso.